viernes, 15 de junio de 2012

Quinoa con soja

Esta es la clásica "cochinada" hecha con sobras y a carreras, pero me gustó tanto que decidí incluirla, creo que lo utilizaré en algún plato más elaborado como relleno, ya probaré y os lo mostraré.

Ingredientes:
quinoa con soja
  • quinoa
  • soja texturizada fina
  • trozos de pimiento
  • un pedazo de cebolla
  • media zanahoria
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • salsa de ají 
Elaboración:

Poner a hidratar la soja en un vaso con agua, en quince minutos estará lista para usar.

Cocer la quinóa, yo utilicé una que tenía cocida, me había sobrado de una ensalada de quinoa con pimentos, se mete en un tupper y aguanta varios días en la nevera.

Cortar los trozos de pimiento en cudraditos y echar en una sartén con un chorro de aceite, a fuego medio, mientras se va haciendo trocear la cebolla y añadirla, hacer lo mismo con la zanahoria.

Cuando las verduras estén hechas, añadir la soja texturizada, freír hasta que esté bien dorada. Añadir la quinoa cocida, la sal, la pimienta y la salsa de ají, freír durante dos o tres minutos.

Observaciones:

Rápido y fácil, además de nutritivo. ¿Qué más se puede pedir? 

viernes, 8 de junio de 2012

¿Por qué no uso microondas?

Hace tiempo que mis sospechas me hicieron meterme en ese gran mundo que es internet e investigar, confirmé mis miedos, el microondas es un invento del demonio.

Microondas dañino
Navegando por la red encontré causas científicas, suposiciones, alertas, no me hacían falta para no incluir este elemento en mi menaje, pero me daban alas para iniciar una cruzada contra él. El microondas cambia la composición interna de los alimentos, sin saber si los nuevos resultantes serán nocivos para la salud o no. No solo eso, la perdida de nutrientes está demostrada por diversos estudios.

Todo lo científico lo tenéis a golpe de ratón, yo hace mucho que indagué y no podría citar mis fuentes exactas, ni pretendo ni puedo escribir nada en una línea mas seria, mis razones son puramente empíricas, derivadas de mis viviencias personales.

Observo que la comida queda seca, cuarteada, su sabor dista mucho del que tenía antes de haber sido sometido a un calentamiento dentro de este electrodoméstico, el calor no es reconfortante como el de los alimentos calentados de forma tradicional, pero quema mucho más y durante más tiempo. Algo que ha estado dando vueltas en un microondas no podrá ser tomado al cabo de unas horas, mientras que si hemos empleado la tradicional cazuela estará fresco incluso dos o tres días después si lo hemos conservado bien.

Encima en ocasiones al acercarme a un microondas en funcionamiento me han dado pinchazos en la cabeza, puede parecer paranoia, pero eran experiencias no inculcadas, no había leído ni oído nada semejante, fueron síntomas repentinos sin haberme dado cuenta siquiera que estaba al lado de semejante aparato.

Cuando estoy en un restaurante y calientan algo en microondas lo noto, aunque no lo haya visto, hay algo en ese calor artificial que delata que detrás de lo ingerido hay prisas y poca consciencia.

En definitiva, yo paso del microondas, y cuando sus defensores me comentan todas sus ventajas, solo hay una que no puedo rebatir, que es que no mancha, me limito a encogerme de hombros y pensar "pero ocupa un espacio innecesario y, probablemente, mate".

Ya sé que vivo rodeada de ondas, pero intento no permitir que me arruinen una buena comida.

miércoles, 6 de junio de 2012

Pasta con espinacas y rodajas de tomate

Aunque parezca un poco complicadilla yo tardé doce minutos, solo hay que ser un poco multitarea.

Ingredientes:
    pasta con espinacas y rodajas de tomate
  • pasta
  • espinacas frescas (si no tenemos, las congeladas servirán)
  • cebolla (un cuarto)
  • ajo (un diente grande)
  • tomate (medio mediano)
  • sal y pimienta
  • ajo en polvo
  • azucar moreno
  • orégano, albahaca y perejil
  • aceite de oliva virgen
Elaboración:

Poner a cocer la pasta según instrucciones, yo usé tallarines, pero cualquiera le puede ir de miedo.

Picar la cebolla y echar en una sarten con un una cucharada de aceite a fuego bastante fuerte, esperar un par de minutos y añadir el ajo también picado fino. Dejar que se vaya haciendo a fuego medio y revolver cada poco para que no se pegue y se hagan los ingredientes igualmente, dos o tres minutos antes de mezclar con la pasta añadir a la sartén un par de puñados de espinacas (si utilizamos congeladas necesitarán más tiempo).

Cortar el tomate en rodajas y untar ambos lados de cada una de ellas con el azucar, la sal, las hierbas, la pimienta y el ajo en polvo, poner en una sartén con un poco de aceite bastante caliente. Dejar que se hagan unos dos minutos por cada lado.

Colar la pasta y añadir a la sartén con las espinacas, sin apagar el fuego revolver y esperar un ratito para que se mezclen bien los ingredientes, volcar en un plato y poner por encima las rodajas de tomate, si queréis quitar la piel esta se desprenderá facilmente. Con un tenedor mezclar bien estas rodajas con la pasta y las espinacas.

Observaciones:

No solo es fácil y está rico, sino que además queda un plato bonito y colorido que gustará a todo el mundo. Si administráis bien el tiempo no se tarda nada.

martes, 29 de mayo de 2012

Crema de tomate

En principio iba a hacer una salsa y acabé comiendo una crema, muy rica, por cierto, improvisar a veces da buenos resultados.

Ingredientes:
  • 1 diente de ajo grande (o dos pequeños)
  • 2 tomates medianos
  • 1 vaso de leche de soja
  • aceite de oliva virgen
  • sal y pimienta negra
  • orégano, perejil y albahaca frescos enn abundancia (si no tenemos, sustituir por los secos, y si preferimos otras hierbas, podemos variar)


Elaboración:

Machacar ajo en un mortero y cuando esté hecho una pasta practicamente echar en una cacerola con un poco de aceite, poner a fuego suave hasta que esté un poco blanco, sin llegar a dorarse. Machacar en el mortero el tomate sin piel (previamente escalfado, o pelado cual manzana, si somos un poco hábiles, yo no lo soy pero la práctica me ha ayudado), también lo podemos picar muy fino, añadir a la cazuela y subir a fuego medio, tapar y revolver cada poco.

A los cinco minutos más o menos, cuando cosideremos que el tomate está un poco hecho, añadir la leche de soja, la sal, la pimienta y las hierbas picadas, en cinco o diez minutos a fuego medio estará listo. Si vemos que quedan grumos a pesar de haber machacado bien los ingredientes, o, simplemente, si nos gusta más fina, podemos triturar con la batidora.

Observaciones:

Un sabroso plato de cuchara, su sabor intenso no decepcionará a nadie.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Pasta y garbanzos con tomate

No hace falta mucha explicación, pero allá vamos.

Ingredientes:
Pasta y garbanzos con tomate
  • pasta, en este caso tiburón, pero cada uno puede escoger su preferida o la que tenga a mano
  • garbanzos cocidos, caseros o de bote, yo utilicé de bote, muy útiles en toda despensa
  • cebolla
  • ajo
  • una lata de tomate triturado (si no tenemos, pordemos usar frito)
  • hierbas (albahaca, perejil, orégano)
  • sal y pimienta
  • una cucharada de azucar moreno
  • aceite de oliva
Elaboración:

Picar media cebolla y echarla en una cazuela con una cucharada de aceite caliente. Cortar el ajo en trocitos y añadirlo a la cebolla, dejar que se vaya friendo a fuego lento hasta que ambos ingredientes estén hechos, añadir los garbanzos cocidos (una taza, más o menos) y esperar un par de minutos. Ahora echaremos el tomate, añadiremos las hierbas picadas, el azucar y la sal y pimienta y dejaremos que se vaya haciendo todo a fuego lento durante unos veinte o treinta minutos. Revolver de vez en cuando, para que no pegue.

Cocemos la pasta según nos indique el envase. Una vez cocida y escurrida la añadimos a la salsa y dejamos que se mezclen bien los sabores durante unos cinco minutos.

Si queremos podemos añadir a la hora de servir  un poco de albahaca fresca triturada o de queso parmesano rallado (si consumimos lácteos). Exquisito.

Observaciones:

Esta receta es estupenda por varios motivos. Está rica, es fácil, combina legumbre con pasta, por lo que a nivel nutritivo nos aporta proteína, y gustará incluso a los niños pequeños, a veces difíciles de contentar.

sábado, 19 de mayo de 2012

Sandwich de espinacas y queso de cabra

Me encantan las espinacas frescas, no siempre tiene que ser la lechuga lo verde del sandwich.

Ingredientes:
    sandwich de espinacas y queso de cabra
  • pan de molde, a mí me gusta integral, pero cada uno tiene sus preferencias
  • espinacas frescas
  • queso de cabra tipo rulo
  • zanahoria
  • tomate
  • cebolla
  • pimientos asados
  • mostaza de Dijon
  • aceite de oliva
  • vinagre de jerez
  • ajo en polvo
  • sal y pimienta

Elaboración:

dentro sandwich
Extender una fina capa de mostaza sobre una de las rebanadas de pan (no hace falta tostarlo, pero si os apetece...), poner encima rodajas de queso de cabra, luego el pimiento asado cortado en trocitos, rallar un poco de zanahoria y añadir una capa, cortar la cebolla en finas lascas que serán el siguiente ingrediente, y a continuación el tomate en láminas muy delgadas, ahora aliñaremos esto un poco, como si fuera una ensalada, pero con una cantidad muy pequeña (si no nos quedará un amasijo húmedo y desagradable) con la sal, el aceite, el vinagre y el ajo en polvo. Terminamos poniendo encima las hojas de espinaca y cerramos con la otra rebanada de pan untada con mostaza.

Observaciones:

Simple, rápido y diferente, una merienda rica.

martes, 15 de mayo de 2012

Berenjenas con cebolla y puerro

No es ningún secreto mi amor por esta solanácea, me gusta de todas las maneras, pero esta nueva receta va camino de convertirse en mi preferida, quedan muy jugosas y las virutas de puerro y cebolla les dan "el toque".

Ingredientes:
  • berenjena (obviamente)
  • puerro
  • cebolla
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
Berenjenas con cebolla y puerroElaboración:

Pelar la berenjena (si nos gusta con piel no pasa nada por dejarla) y contarla en rodajas.

En una sartén amplia con un poco de aceite poner las berenjenas tocando fondo (literal), añadir la sal y echar por encima el puerro en rodajitas desmenuzadas y la cebolla en tiras finas, añadir la pimienta y un chorrito de aceite  y tapar, si no tenemos una tapa que se adapte a la sartén se puede utilizar un plato (consejo que parece una obviedad pero a mucha gente no se le ocurre), dejar que se vaya haciendo a fuego suave. Dar vuelta como a los diez minutos a las rodajas de berenjena y dejar que se siga cocinando. En total en unos veinte minutos-media hora estará hecho.

El que esté tapada durante la cocción es la clave para las verduras conserven su agua.

Observaciones:

Facilísimo, quien no cocina algo rico, es porque no quiere, ya no hay excusas.